Alí Manzano
Una de las señas de identidad de un
pueblo colonizado es la estigmatización de su lengua y de su
cultura, asumiendo la idea transmitida por el colonizador de cultura
atrasada carente de valor de progreso y causante del atraso
tecnológico y material.
Una vez asumido este axioma, el pueblo
colonizado ya está sometido por asimilación al conquistador que
impone una cultura y con ella unas formas de organización social y
económica que son el verdadero causante del atraso material del
pueblo colonizado.
La consideración de la forma de hablar
de los andaluces como "cateta", propia de gente sin
formación, y la visualización de la modalidad linguistica andaluza
como impedimento para el progreso laboral y social conforman una
situación de marginalidad inducida por los medios de comunicación y
las instituciones académicas españolas en Andalucía que ahondan en
la pérdida de la autoestima y en la visión de un pueblo incapaz de
asumir su soberanía en base a una identidad cultural e histórica
diferente.
Mientras que los andaluces y andaluzas
no seamos capaces de romper con la estigmatización de nuestra habla
y de nuestra cultura, dignificándola y difundiéndola, no tendremos
las herramientas psicológicas y sociales para hacer frente al gran
reto que demandan nuestras necesidades vitales de libertad y
soberanía.
Hoy más que nunca, la lucha por la
dignificación del habla y la cultura andaluza se presenta como la
piedra angular sobre la que construir un presente de lucha y rebeldia
que nos lleve por el camino de la construcción nacional en base de
los derechos históricos que como pueblo ya habiamos conquistado.
"Los derechos de los pueblos jamás
prescriben" decía Blas Infante en alusión a la falta de
concienciación del pueblo andaluz, esgrimida por quienes tienen
intereses en mantener el status quo actual de sometimiento y
explotación.
El trabajo de muchos andaluces en la
denuncia de la situación colonial en Andalucía est á consiguiendo
que muchos andalces se empiecen a cuestionar la marginalización de
nuestra habla y cultura, lanzando un grito de rebeldía contra esta
situación tan injusta y perniciosa para nuestro futuro.
Un ejemplo entre otros muchos, un botón
que vale como muestra, es el video de este almeriense estudiante en
Madrid:

el opresor/vencedor convierte el idioma del vencido en dialecto y la cultura en folclore o en payasada e ignorancia, lo mismo nos ha ocurrida en América Latina desde la invasión española mal llamada "descubrimiento", lenguas milenarias aborigens se les llama dialecto.....
ResponderEliminarNO eres el único que piensa que el andaluz es diferente del castellano, pero no es difícil hacérselo saber a nuestro pueblo que cree que habla mal cuando lo que le pasa es que habla otra cosa que no es castellano.
ResponderEliminarNo sé si tu has conseguido la respuesta a este dilema.