Ayer volvimos a la cita anual de la
Plaza del Carmen de Graná para expresar la repulsa a un acto que
parecía de otras épocas pero que enlaza con la filosofía que mueve
las políticas del Estado español desde la muerte del Dictador hasta
el descarado gobierno del fascista Rajoy, pasando por los gobiernos
de González y de su mini yo” Izquierda Unida.
La vergüenza que supone celebrar la
conquista y el genocidio del pueblo andaluz en el último baluarte de
una Andalucía Libre, es una muestra más de que la situación
colonial en Andalucía continúa, que los grupos políticos que
organizan estos actos y los que los apoyan con su silencio cómplice
son ejecutores de las políticas represivas y castrantes del
españolismo en Andalucía, a pesar de que quieran justificar su
legitimidad con procesos electorales que de antemano están
invalidados moralmente por la financiación ilegal de los partidos,
la corrupción de sus políticos, la mediatización de las grandes
corporaciones económicas y el descarado apoyo mediático de unos
medios de comunicación de masas que apoyan la alternancia en el
poder de dos partidos con sus respectivos recambios para que todo
siga igual.
Como cada 2 de Enero, el Ayuntamiento
de Graná escenifica la conquista de la ciudad enarbolando el
“Pendón” de Castilla, arropado por los mismos actores que
participaron en la Conquista y en el posterior genocidio sobre la
población granaina: curas, políticos y militares, vitoreados por
una banda de fascistas que enarbolaban simbología franquista y
fascista, en una nueva muestra de la simbiosis entre el gobierno
municipal, las instituciones y los grupos ultraderechistas del
nacionalismo español más extremo.
Solo la presencia de colectivos
antifascistas, organizaciones soberanistas andaluzas y un buen número
de granainos que se unieron a la protesta de forma espontanea contra
la celebración de este abominable acto le dio dignidad a este día y
a esta ciudad que cada año es avergonzada por su gobierno municipal
y las instituciones del Estado español ante la mirada perpleja de la
prensa internacional y organizaciones de derechos humanos que no
pueden creerse que el Estado español en pleno siglo XXI siga
celebrando la conquista de Andalucía y las consecuencias posteriores
sobre una población sometida por las armas y represaliada por sus
creencias, lengua y cultura.
Los gritos de “no eran moros, eran
granainos”, “andaluza o extranjera, la misma clase obrera”,
“los genocidios no se celebran” “No a la Toma, Sí a Mariana”,
“Tengo más de moro que de cristiano”, “Granada será la tumba
del fascismo”, “INDEPENDENCIA”...llenaron de dignidad la Plaza
del Carmen y mostraron al mundo el carácter excluyente del Estado
español, de sus instituciones, de su clase política y de los
poderes fácticos que lo sostienen.
La Iglesia Católica, pilar fundamental
en la conquista de Graná, y principal beneficiada de la represión
al pueblo andaluz muestra su verdadero rostro en esta celebración
que se desarrolla en una parte importante en la antigua Mezquita
Aljama de Graná, convertida en catedral católica por las armas de
la conquista.
Cada 2 de Enero van en aumento las
protestas contra esta celebración criminal y el próximo año
volveremos a la plaza del Carmen para vergüenza de los que organizan
estos actos, para reclamar el respeto que la historia y cultura de
nuestro pueblo se merecen.
Alí Manzano

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