Dice el Quran al Karim: “Y no
digáis de los que han caído por la causa de Allah “están
muertos”; al contrario, están vivos pero no os dais cuenta”.
La causa de Allah es la justicia, los
oprimidos, los explotados, los excluidos, los marginados, los que
sufren...
Hoy, 10 de Agosto se cumplen 77 años
desde el asesinato de Blas Infante. Su cuerpo fue enterrado en una
fosa común de la que aún no ha sido liberado para darle una digna
sepultura. Sus asesinos intelectuales y materiales lo condenaban 4
años después de su asesinato por “separatista y
revolucionario”.
Dicen los sabios andalusies que las
tumbas de los awliyas (los cercanos a Allah) y de los mártires
tienen “baraka (1)”. Blas Infante, sin duda, por su
sensibilidad espiritual, por su esfuerzo en la búsqueda de la
verdad, por su sentido de la justicia y de la solidaridad con los
oprimidos y explotados, por su sacrificio en dotar a su pueblo de la
historia y la dignidad arrebatada, por su martirio...es uno de esos
personajes que la historia nos regala muy de tarde en tarde, portador
de la baraka que nos hará no desfallecer en el largo camino para
“volver a ser lo que fuimos, hombres de luz que a los hombres almas
de hombres les dimos”
Sus asesinos materiales e
intelectuales, así como sus cómplices y sus descendientes políticos
instalados en el poder del Estado surgido de la conquista de
Andalucía, desde hace más de 500 años, en la política continuada
de provocar el olvido de la historia, la cultura y la identidad del
pueblo andaluz, intentan que olvidemos al Blas Infante asesinado por
“separatista y revolucionario”, ocultando gran parte de su
biografía, ocultando por ninguneo su obra escrita, e incluso
censurando parte de ella (los inéditos, más de 2000 manuscritos no
están publicados ni al alcance de ningún andaluz o andaluza,
excepto de sus guardianes); e incluso nos niegan el poder presentar
nuestros respetos y admiración ante la tumba donde deberían reposar
sus restos mortales. Ni las instituciones andaluzas ni las
organizaciones representativas del “regionalismo andaluz”(2) se
han interesado por dar dignidad a sus restos mortales, a pesar de que
se han destinado fondos para rescatar a muchos otros restos mortales
de las fosas comunes que el franquismo diseminó por toda la
geografía andaluza.
Pero la ausencia de sus restos mortales
en un lugar conocido no nos impide disfrutar de su “baraka”, pues
esta la podemos encontrar en los rostros de los millares de parados
andaluces, en los rostros de los desahuciados por la avaricia de las
élites financieras y sus políticos, en el rostro de los inmigrantes
que se juegan la vida en el Estrecho para huir de la miseria a la que
han sido condenados por las políticas y la multinacionales
occidentales con la complicidad de los tiranos locales.
Los “rostros de Blas Infante”
nos recordarán su compromiso con los más necesitados, con los
explotados, con los desahuciados de sus casas y de su tierra, con los
nuevos “felah-mencu”, los nuevos “campesinos sin
tierra”.
Nos niegan su obra y sus restos
mortales, pero no conseguirán arrebatarnos su memoria, su recuerdo y
el compromiso con sus ideales, tan vigentes hoy como hace 77 años.
Viva Andalucía Libre
Tahia Al Andalus Horra
1.- La baraka es testimonio de una
presencia sutil de la Capacidad de Al-láh trasmitiendo prosperidad y
fecundidad, espiritual y física.
El concepto de baraka y todas sus
connotaciones tienen una enorme trascendencia. Da al ser humano no
sólo la posibilidad de aprovecharla sino de convertirse también en
su transmisor; es el caso del wali (íntimo de Al-láh) aquel que en
su progreso espiritual ha pulido en extremo su sensibilidad y
agudizado enormemente sus sentidos, y no sólo recibe la baraka que
lo rodea sino que la proyecta. Cuanto más cerca está esa persona de
Al-láh más intensa es su baraka. Tanto en vida como tras su muerte,
su baraka continúa siendo efectiva y todo el que visita o se acerca
a su tumba es penetrado por ella, porque estamos hablando de una
realidad concreta que se queda en un lugar. También la baraka puede
ser trasferida voluntariamente cobrando una especial fuerza, o ser
retirada según unas formas determinadas. Aparte de los auliyá' (pl.
de wali), otras personas pueden poseer baraka en menor grado: los
niños pequeños, los ancianos, los locos, los que conocen el Corán
de memoria..., todos ellos si son inocentes y no tienen malicia.
2.- El “Regionalismo andaluz” es la
ideología inventada en la denominada “transición española”
para encauzar las ansias de autogobierno del pueblo andaluz hacia
posiciones “constitucionales”, no rupturistas, al servicio de la
idea de “España” que desde el centralismo del Estado se quería
mantener con un breve maquillado denominado “autonomías”. El
Partido Andalucista y sus organizaciones satélites representan este
regionalismo que nunca puso en duda el concepto de “España” ni
sus Mitos Fundacionales, entre ellos el de la inquebrantable Unidad
de España y el sistema económico, que sustenta sus políticas
coloniales hacia Andalucía: el Capitalismo.
Alí Manzano

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