Algunas veces, cuando creemos que todo
lo sabemos, cuando pensamos que la historia que hemos escrito está
basada en estudios y bases científicas irrefutables, cuando
despreciamos las tesis y teorías de los que violentan la historia
que hemos montado para justificar nuestros prejuicios e intereses …
suceden hechos reveladores que iluminan nuestra gris existencia, para
darnos a conocer indicios de otra realidad, que nos llevará a
revisar nuestra historia, nuestras verdades absolutas, nuestros
dogmas y nuestros prejuicios para abrirnos al conocimiento de una
realidad que no está basada en los intereses políticos de ninguna
oligarquía y que no tiene que recurir a dogmas ni leyendas para
justificar sus argumentos.
Uno de esos “hechos reveladores”
apareció en las excavaciones arqueológicas de la localidad
valenciana de Xativa. Me estoy refiriendo al descubrimiento
arqueológico de la Bola de Xativa en junio del 2004. En las
excavaciones aparecieron piezas de época romana del siglo I, junto a
170 fosas de periodo islámico y una lápida mortuoria, en perfecto
estado de conservación, de mármol, de 70 cm. de anchura por 40 de
altura y 15 de grosor, con un peso aproximado de 60 kg. Y con
inscripciones en árabe, referentes al nombre del fallecido, año de
la muerte, y ayas del Corán, en un estilo caligráfico cúfico con
la siguiente leyenda:






















