jueves, 14 de abril de 2016

LA IZQUIERDA INDEPENDENTISTA ANDALUZA EN LA ENCRUCIJADA

Antecedentes.

En los años 70 del pasado siglo resurge en Andalucía la idea de la Independencia como necesidad social y política para superar el largo período de represión franquista y de siglos de miserias y explotación, recogiendo el testigo de Blas Infante y de las luchas sociales y revolucionarias de la primera mitad del S.XX.

En los años 80 se empiezan a configurar organizaciones políticas que recogen esa idea de Independencia y Socialismo que germinaba en los años 70, mediante la construcción de herramientas que aglutinaran a todas las organizaciones que hicieron propias esos ideales de una Andalucía Libre a través de la lucha de clases y de la organización del pueblo andaluz en torno a una ideología que empezaba vislumbrarse.

Entre estas organizaciones que comienzan su andadura política en esta década, estaba la CUT, que se desmarca del proceso de creación de un partido declaradamente independentista, para integrarse en IU. Era Marzo de 1989, y la CUT se decide por una política de integración en el sistema a través de su inclusión en IU que le posibilitara la creación de una estructura política consolidada a través de una dirección “profesionalizada” en cargos institucionales, renunciando a la vía “rupturista” que planteaban el resto de organizaciones. Durante esos años la CUT fue un socio “fiable” de IU y sus dirigentes se sumaban a la estética progre de IU y del PC, siendo los abanderados del “Republicanismo español” en Andalucía.

A pesar de la renuncia de la CUT, en Diciembre de 1990 se celebra la Asamblea Constituyente de la organización política NACIÓN ANDALUZA, en Marbella, como resultado de la confluencia de distintos grupos que representaban la práctica totalidad de las provincias andaluzas.

En septiembre de 2007 se crea el SAT (Sindicato Andaluz de Trabajadores), a partir del SOC y de la CUT, y en el que se integran diversas organizaciones independentistas, entre ellas NACIÓN ANDALUZA.

La apertura del SOC a colectivos nacionalistas con su reconversión en SAT, le proporciona la expansión territorial que anteriormente se limitaba a parte de la provincia de Sevilla. Se aprovechan de la izquierda independentista para su expansión, pero controlando la organización, a través de un liderazgo férreo y casi mesiánico de Cañamero y de las purgas de la disidencia, con la anuencia de algunos líderes “independentistas” que miraban hacia otro lado a cambio de algún cargo y del acceso al protagonismo mediático que algunos buscaban.

En el año 2014 surge el “caso Almería”, cuando la dirección del sindicato en esta ciudad, compuesta por miembros de NA entre otros, denuncia ante la dirección nacional del sindicato las prácticas corruptas de la anterior dirección provincial, sufriendo las tácticas dilatorias de la dirección nacional, hasta que esta, por motivos económicos, apoya a la anterior dirección provincial, lo que provoca una auditoría justificativa de las denuncias efectuadas y la expulsión de la dirección provincial de Almería.

Fagocitación

Si analizamos la evolución de las organizaciones independentistas en ese periodo, nos llama la atención la pérdida de fuerza, la disminución de militantes, el descenso de asambleas, el declive de la presencia pública en la política nacional o local, supeditadas siempre a las acciones llevadas a cabo por el SAT, al final de la comitiva, como cola “crítica” en el mejor de los casos y con nula presencia mediática que es acaparada perennemente por Cañamero y su “burocracia”.

Esta participación de la izquierda independentista en todos los actos del SAT, unida a la ausencia de políticas y estrategias propias ha favorecido que el SAT se hiciera con el espacio político de la izquierda independentista, agravando la situación de ésta y abocándola a la extinción o a un cambio radical en las estrategias seguidas hasta el momento.

La ausencia de un análisis serio y riguroso en la izquierda independentista, la está conduciendo a repetir los mismos errores una y otra vez, sin ser conscientes del origen de su ocaso, buscando su salvación a través del SAT, mediante la captación de militantes y la influencia en esta organización, con una ingenuidad impropia de organizaciones políticas serias, porque desde el 2007 hasta hoy, casi diez años después, la izquierda independentista sigue sin sacar provecho de su relación con el SAT, pierde poder, presencia social, influencia política en favor de una organización que se ha apropiado de su espacio político y de su simbología, para unos fines muy diferentes de los que la izquierda independentista dice defender.

La Izquierda independentista en Podemos

Como hemos visto, en las años 80 cuando se fraguaba la organización de los independentistas andaluces, la CUT, brazo político del SAT, rechaza su integración en la izquierda independentista andaluza para integrarse en Izquierda Unida, organización españolista, reformista y republicana española, muy alejada de los planteamientos independentistas andaluces. En la dicotomía planteada entre ruptura o reforma, la CUT de Cañamero y Gordillo se decide por la reforma y los privilegios que integrarse en el sistema conlleva, aunque sin cerrar la puerta a la izquierda independentista, utilizándola como amenaza a IU para conseguir puestos de salida en las listas electorales de las diferentes convocatorias. De esta forma, y con las subvenciones que desde la comunidad europea llegan al SAT, se va constituyendo una burocracia profesionalizada que dirige el SAT y CUT de forma endogámica, con carencia de democracia interna y un sistema de control basado en la idealización de los líderes y sustentado sobre los privilegios económicos de su burocracia.

Tras la irrupción de Podemos en el espectro político del Estado español y en Andalucía, la más que previsible debacle de IU, ponía en peligro los privilegios de la “burocracia profesionalizada”, por lo que la salida de IU para buscar nuevos horizontes, solo era cuestión de tiempo.

La negociación y entrada en Podemos les lleva a conseguir dos diputadas autonómicas, algunos concejales y varios asesores en Diputación de Sevilla y Junta de Andalucía, con lo que los intereses económicos de la burocracia estaban a salvo.

Pero a Podemos no solo se llevaron a sus liberados y a sus seguidores; se llevaron también la simbología independentista y la influencia en ese espacio político. Esa posición de control en la izquierda independentista les suponía unos miles de votos como bien sabía Podemos, sirviendo a esta organización para darle un carácter más andaluz ante el rechazo que en ciertos sectores de la izquierda andaluza provocaba Iglesias y sus progresivas rebajas electorales.

Diez años después de la entrada de la izquierda independentista en el SAT, el resultado ha sido favorecer los intereses económicos de la burocracia del SAT-CUT, favorecer los intereses políticos y mediáticos de sus líderes, y favorecer electoralmente a Podemos.

¿Hay alternativas?

Si la izquierda independentista andaluza quiere tener la posibilidad de construir la República Andaluza, se tiene que desmarcar del camino seguido por el SAT-CUT, porque nunca llegaremos a construir una Andalucía soberana desde instituciones españolas, supeditados a los intereses políticos que se juegan en Madrid o Bruselas; y porque estos grupos defienden en exclusividad su estatus-quo económico y político como hemos visto tras su cambio de cartel electoral.

El primer reto que se le plantea a la izquierda independentista andaluza es el de recuperar su espacio político natural, ese que les ha arrebatado el SAT para entregarlo a Podemos. Y recuperarlo es pelearlo con acciones políticas propias, estrategias dirigidas a la construcción de alianzas encaminadas a la consecución de la República Andaluza, desarrollo organizativo y fortalecimiento de los grupos independentistas, acción social y participación en los conflictos que afectan a la vida cotidiana de los andaluces/as, desde la ideología liberadora de la izquierda independentista, sin intermediarios, sin dependencias y sin participar en el “circo” mediático al que algunas organizaciones nos tienen acostumbrados. No se trata de enfrentamientos personales con aquellos que ingenuamente han caído en las redes de ese reformismo españolista camuflado de soberanismo andaluz, ni de boicotear actos de nadie, sino de rediseñar estrategias y tácticas para encaminarlas a la consecución de los fines por los hemos decidido luchar: la liberación nacional y social del pueblo andaluz.

La recuperación del espacio político de la izquierda independentista, es el primer reto y el más importante con el que se enfrenta el soberanismo andaluz, y solo se puede conseguir enfrentando ideas y acciones con los actuales detentadores de ese espacio.

El ocupar un espacio político, y mucho menos el liderarlo, no es una decisión unilateral de un grupo político, social o sindical, sino el reconocimiento de la sociedad y de sus actores políticos, sindicales y sociales. Conseguir ese reconocimiento no se hace participando en los actos de las organizaciones a las que necesitamos desbancar para encauzar el capital humano del soberanismo hacia posiciones realmente independentistas y rupturistas, puesto que de esa forma les reconocemos como líderes de ese espacio político y lo afianzamos en la percepción popular.

Conseguir ese reconocimiento que en la actualidad se hace imprescindible para que la izquierda independentista tenga opciones de influir en el devenir político de nuestra nación, pasa por el enfrentamiento político e ideológico con los arribistas y encantadores de serpientes que nos llevan hacia posiciones estatales y reformistas. El reconocimiento de las organizaciones independentistas por parte de organizaciones similares en otras naciones del Estado es el principio para que los actores políticos y sindicales andaluces nos reconozcan y nuestra acción política pueda redundar en el fortalecimiento de nuestras organizaciones y el avance en los objetivos políticos.

El camino no es fácil; hay que luchar contra maquinarias mediáticas y electoralistas que tienen en el montaje escénico su punto fuerte para la manipulación y el encauzamiento de la ingenuidad popular hacia las posiciones que política y económicamente les interesan.

El primer paso es la denuncia y el debate.

Alí Manzano.



miércoles, 9 de abril de 2014

LEMA NAZARÍ. Wa li Gáliba il-lâ – llâh

Esta frase, se convitió en el lema de los príncipes nasries de Granada, encontrándose varias miles de veces en la decoración de la Alhambra de Granada. Corría el siglo XIII cuando al Imperio Almohade se le escapaba el poder muy rápidamente.

En Marruecos eran desbancados por otra tribu bereber, los meriníes, mientras que en Al-Andalus se desmembraría en numerosos reinos de Taifas que uno tras otro irian cayendo en manos de los ejércitos cristianos. En el año 1236, Córdoba, capital del Califato, sucumbía definitivamente ante los reinos cristianos,

martes, 8 de abril de 2014

“No eran moros, eran granainos”. Crónica de un 2 de Enero en Granada

Ayer volvimos a la cita anual de la Plaza del Carmen de Graná para expresar la repulsa a un acto que parecía de otras épocas pero que enlaza con la filosofía que mueve las políticas del Estado español desde la muerte del Dictador hasta el descarado gobierno del fascista Rajoy, pasando por los gobiernos de González y de su mini yo” Izquierda Unida.

La vergüenza que supone celebrar la conquista y el genocidio del pueblo andaluz en el último baluarte de una Andalucía Libre, es una muestra más de que la situación colonial en Andalucía continúa, que los grupos políticos que organizan estos actos y los que los apoyan con su silencio cómplice son ejecutores de las políticas represivas y castrantes del españolismo en Andalucía, a pesar de que quieran justificar su legitimidad con procesos electorales que de antemano están invalidados moralmente por la financiación ilegal de los partidos, la corrupción de sus políticos, la mediatización de las grandes corporaciones económicas y el descarado apoyo mediático de unos medios de comunicación de masas que apoyan la alternancia en el poder de dos partidos con sus respectivos recambios para que todo siga igual.

lunes, 7 de abril de 2014

Por la dignificación de la lengua andaluza

Alí Manzano

Una de las señas de identidad de un pueblo colonizado es la estigmatización de su lengua y de su cultura, asumiendo la idea transmitida por el colonizador de cultura atrasada carente de valor de progreso y causante del atraso tecnológico y material.

Una vez asumido este axioma, el pueblo colonizado ya está sometido por asimilación al conquistador que impone una cultura y con ella unas formas de organización social y económica que son el verdadero causante del atraso material del pueblo colonizado.

viernes, 4 de abril de 2014

JAVIER VERDEJO: Un asesinato nada casual

El asesinato de Javier Verdejo en Almería hace hoy 37 años no fue una casualidad ni una fatalidad cualquiera. Podría haber sido otro joven andaluz, podría haber sido en otra ciudad andaluza, pero de igual manera habría sido. Y habria sido, al igual que fue el asesinato en Málaga de García Caparros, por la decisión del Estado español de no conceder la más mínima oportunidad a la izquierda rupturista. Decidieron intimidar, amedrentar, asustar...a todo aquel que se opusiera al proyecto continuista diseñado en Washintong e implementado por el franquismo con la complicidad de la socialdemocracia que irrumpía en la política del Estado con los bolsillos llenos de marcos alemanes.

La continudad franquista estaba en juego; huelgas sindicales, revueltas callejeras, reivindicaciones nacionales de los pueblos sometidos al Estado español, manifestaciones estudiantiles; la respuesta a todas estas manifestaciones de la voluntad popular fue la represión brutal y sin límites.

jueves, 3 de abril de 2014

El "payasete" de la derecha mediática instruye a Rajoy sobre Blas Infante

Alí Manzano

El periodista estrella de la derecha más rancia del nacional-catolicismo mediático, Jimenez Losantos, instruye y señala al Presidente del Gobierno de España sobre Blas Infante y las políticas de España respecto a Andalucía.

En el presente video, Losantos saca a relucir algunos textos de Blas Infante para que D. Mariano se de cuenta de quién era el "islamista" Infante, defendiendo al mismo tiempo al "intelectual" parlamentario europeo Vidal Cuadras por los insultuos que propirió a Blas Infante.

miércoles, 2 de abril de 2014

Reflexiones sobre la lápida de Xátiva

La noticia referida al descubrimiento arqueológico en “La Bola de Xàtiva” de una lápida funeraria fechada en el año 27 de la Hégira, correspondiente al año 648 de la era cristiana, ha tenido una gran repercusión en círculos universitarios, entre profesionales de la lengua árabe, en páginas web y en numerosos foros de internet, donde la polémica suscitada ha originado un rico debate sobre la datación de la lápida y lo que conlleva, la presencia de musulmanes en la Península Ibérica antes de la supuesta invasión en el año 711. Tras recibir numerosos E-mail en nuestra web, recoger los aparecidos en prestigiosos foros de historia, y previa consulta con reconocidos expertos en la materia, hemos llegado a las siguientes conclusiones tras analizar todos los datos de los que disponemos, y sin cerrarnos a otras interpretaciones que pudieran surgir en el caso de que aparecieran nuevas pruebas o nuevos argumentos con la solidez suficiente para desmontar las conclusiones que a continuación exponemos.