Por Alí Manzano
La situación colonial que Andalucía padece en la actualidad es bien conocida y sobradamente hemos escrito sobre el tema: historia de conquista y represión, de sublevaciones, de alternativas políticas marcadas por la relación económica colonial con la metrópoli, lo que ha provocado dependencia política y sumisión de las instituciones andaluzas a los gobierno españoles, autonomía sin competencias, un entramado político “clientelista” al servicio de los intereses de esos partidos que desde Madrid dirigen Andalucía, emigración de nuestros jóvenes e ingreso en las fuerzas represivas del Estado como salida profesional. Paro, precariedad, renta percápita, inversiones, pensiones, salarios…muy por debajo de las medias estatales, etc. son sólo los síntomas de relación colonial a la que nos sometió la conquista.